Acceso rápido
       Categorías de artículos
       Últimos artículos
       Artículos más leídos
       Artículos más valorados
Autor:  Antxón Sarasqueta  (antxon@sarasqueta.com)
Fecha:  Miércoles 17 de junio de 2009
Categorías:  
Un nuevo liderazgo occidental

La responsabilidad del nuevo liderazgo europeo es dar vida a un nuevo liderazgo occidental. Político, social, e intelectual. Un liderazgo global.

Sin liderazgo, las naciones, las democracias, y sus sociedades desbarran hacia el todo vale. Y desde hace años Europa y las democracias occidentales viven una crisis de liderazgo.

Dentro de lo que representan los valores morales, democráticos y de libertad, hoy el único liderazgo es el del Papa Benedicto XVI. La síntesis de la crisis fue expuesta por Joseph Ratzinger al identificar el relativismo como una dictadura. Que es la expresión culta del todo vale. Si todo vale, nada vale. Sometido al poder del todo vale, el hombre no vale nada.

Es la desvalorización del hombre como ser humano y como sociedad libre. Es la desvalorización de la propia identidad como persona, nación, cultura y conciencia.

La globalización ha cambiado la dimensión del mundo, pero no es un fenómeno nuevo del ser humano porque la persona no ha cambiado en su naturaleza, lo que ha cambiado es su desarrollo.

La persona es global por su propia naturaleza. Es un conjunto de ideas, percepciones, y manifestaciones, que se influyen entre sí. Lo que ha ocurrido es que la revolución científica y tecnológica ha hecho que el hombre desarrolle la capacidad y la percepción del todo. El todo es el conjunto, la globalización.

No es una parte científica o económica ajena a la ética y la moral. El hombre ha visto que la hipoteca de su casa depende de un valor de confianza de los mercados, y de la conciencia o mala conciencia de los que gestionan su dinero o las decisiones políticas. O que la verdad y la mentira deciden unas elecciones que condicionan su modo de vida. El hombre percibe hoy de manera más clara que los valores materiales, éticos, y morales, son parte de su todo.

El liderazgo que necesita Occidente no es la obamanía

El nuevo presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, no es un referente del liderazgo occidental, porque no ha defendido la superioridad moral de los valores que a lo largo de la historia ha conseguido desarrollar la civilización occidental.

Los derechos humanos son un logro y seña de identidad de la civilización occidental, y su defensa carece de credibilidad si simultáneamente acepta como iguales a quienes conculcan esos derechos sistemáticamente.

Las recientes elecciones europeas han demostrado que la mayoría de la sociedad rechaza el relativismo de la izquierda y el totalitarismo de los grupos más extremistas, que muchas veces se juntan y otras convergen en sus intereses. Los socialistas que aprobaron el apaciguamiento y pacto con los terroristas de ETA-Batasuna en el Parlamento Europeo han resultado barridos en estas elecciones europeas, hasta sacarles 100 escaños de diferencia el centro-derecha que se opuso al diálogo con el terror.

Este es el contexto global en el que el centro-derecha español tiene que tener la modesta ambición de contribuir a un nuevo liderazgo occidental, político e intelectual. En las recientes elecciones europeas, el primer candidato del PP, Jaime Mayor, ha defendido un proyecto político que haga de los valores occidentales su ser de liderazgo, y ha ganado.

Mayor Oreja ha tenido la virtud de defender con firmeza, sin complejos, y con estrategia, los valores que representan la superioridad moral de la civilización occidental, y este mensaje es ganador frente a la izquierda que defiende la Alianza de Civilizaciones, o lo que es lo mismo, que las democracias occidentales acepten como igual al integrismo totalitario iraní.

Artículo de Antxón Sarasqueta publicado en el diario La Gaceta de los Negocios el 16 de Junio de 2009
Comenta este artículo
(Los comentarios son moderados por el administrador de la web)
Buscador de Artículos

Buscar
Glosario
Buscar
Artículos  RSS
Acceso usuarios
Usuario:
Contraseña: