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Autor:  Antxón Sarasqueta  (antxon@sarasqueta.com)
Fecha:  Lunes 12 de julio de 2010
Categorías:  Sistema VAC, Multimedia Capital
No hay cambio de dirección política sin alternativa

En España hay una corriente de fondo favorable a un proyecto de alternativa, y no solo a un cambio de Gobierno, según el último Informe VAC de julio (nº883).

Lo que se ha hecho en este estudio es medir por separado y comparar el impacto de calado que tienen las informaciones del cambio de poder y las de la alternativa como modelo de futuro. Los resultados ofrecen la imagen nítida de un mapa en el que desde fuerzas económicas, sociales, y políticas, muy distintas entre sí, y con discrepancia interna, están confluyendo en esa corriente de un proyecto alternativo común para España.

Se produce así un hecho axiomático en ese sistema de orden que es la información: de forma automática genera nuevas condiciones. En este caso lo insuficiente hace lo necesario. Cambiar no es suficiente, es necesario otro proyecto nacional con expectativas de futuro.

El ‘factor crítico’ es el que determina que una situación evolucione en una u otra dirección, y en la actual crisis ese factor es la apuesta o no por un proyecto alternativo al que rige actualmente en España.

En los últimos dos años el rechazo a la clase política se ha multiplicado por tres, pasando del 6 al 20 por ciento (CIS). Lo que esconde esta tendencia no es solo un malestar con los políticos, sino una crisis del sistema.

Junto al rechazo a la clase política, hay que añadir otras tres variables: entre 2004 y 2010 la pérdida de competitividad ha sido del 44%, bajando diez puestos (informes anuales del Foro de Davos); el paro ha subido un 75% hasta situar a España a la cabeza del desempleo de los países desarrollados, con el 20%; y el déficit público, que era cero, ha superado el 11% del PIB (ver gráfico adjunto).

Todos los elementos vitales del Estado y la sociedad están en crisis. La justicia, el modelo territorial, el funcionamiento de las administraciones e instituciones, y todo lo que configura un Estado-nación moderno. Así como una profunda crisis de valores que afecta no solo a la fuerza de la estructura social y de la propia persona, sino al tejido productivo y a la cuenta de resultados.

Una Administración Central y 17 Estados

Hasta en cinco ocasiones se ha referido el presidente de la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED), Juan Manuel de Mingo, a “la urgencia de recuperar los valores” ante una realidad de crisis de valores. De Mingo se dirigió el pasado 8 de de Julio a la asamblea anual de esta organización, que tiene un volumen de venta anual superior a los 39.000 millones de euros y da empleo a 283.000 personas, de “crisis de valores corporativos e individuales” como de “una realidad palpable”, afirmando que “es urgente recuperar los valores éticos tanto sociales como individuales, para luchar contra corrupción, contra la pasividad social”.

De la ética a la práctica: “Una cosa es clara: -dijo De Mingo- no podemos permitirnos la financiación de una Administración Central y 17 Estados, con sus normas particulares, sin coordinación, con una deuda exorbitante y con una multiplicación de funcionarios sin funciones”. Esta realidad expuesta por De Mingo, tiene un valor especial porque es una persona que conoce como pocos los recovecos del poder empresarial, laboral, y sus relaciones con el Gobierno y las administraciones de los últimos cuarenta años.

La democracia es alternancia de poder”, suele decirse. Un tópico que como tal carece de valor intelectual. Alternancia no es sinónimo de alternativa. La alternativa representa una opción marcadamente diferente en todo lo sustancial, y no en lo superficial.

Cuando se mide la masa de información que genera el mundo de forma constante, y se observa la dinámica, velocidad, fuerzas, y complejidad, que mueve nuestra evolución, se obtiene la síntesis del análisis: no hay alternativa a una alternativa de naturaleza futurista.

La clave está en el análisis de la información

¿Que es una alternativa futurista? En la realidad global y la Sociedad de la Información el futuro depende del conocimiento y aplicación de la nueva dimensión de la información, que ha revolucionado nuestra propia existencia. Sin esas premisas no hay guión posible para una alternativa de futuro. En este sentido, resulta muy ilustrativo ver en el informe citado al principio de este análisis la “Guía práctica de los modelos que añaden valor”, porque da el resultado de lo que ello significa en todos los órdenes. Es la diferencia entre ganar o perder. No solo el poder, un partido de fútbol, un juicio, en la Bolsa, o el puesto de trabajo, sino tiempo, salud, y dinero.

En marzo de 1987 tuve la fortuna de compartir mesa y mantel con los directivos de Intel, David Rockefeller que ejercía de anfitrión como presidente de la Comisión Trilateral, y otros invitados, en la sede central de esta compañía en la comarca de San Francisco. Tras relatar uno de los fundadores de Intel su visión del futuro tecnológico, le pregunté por su concepción de la inteligencia, al percibir su dependencia de la revolución tecnológica, y su explicación fue muy sencilla: “La revolución tecnológica es la gestión inteligente de la información”.

Lo mismo dicen los biólogos casi un cuarto de siglo después respecto a la manipulación de la información genética. Pero me llamó la atención aquella definición del directivo de Intel, porque el día anterior en un desayuno con Mario Vargas Llosa y Henry Kissinger en el Fairmont Hotel, ambos coincidieron en describir sus mundos literario, académico y político, como la excelencia del saber como formas de organizar intelectualmente la información.

El análisis de la información encierra las claves más sencillas y complejas de la solución, y eso explica que se valore más una alternativa nacional que el simple cambio de poder, porque no hay un cambio de dirección sin alternativa. El cambio de mayorías no cambia por sí mismo de dirección, la alternativa sí.

Antxón Sarasqueta
12-07-2010


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A continuación encontrará más referencias:
Referencias de este artículo
Todas las mediciones y estudios VAC han multiplicado el valor social, político, económico, y educativo
Antxón Sarasqueta: una visión del mundo de las ideas, la información, y el futuro
Ficha científico-técnica del ÍNDICE VAC© y sus estudios
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